“Your mess for less”
Así podría definirse sintéticamente el outsourcing, es decir, el proceso que lleva a adquirir de un proveedor externo productos o servicios que resultarían de la actividad productiva directa y de la gestión interna de la empresa.
El principio es sencillo: dejar que otros hagan lo que hacen mejor que nosotros, para reducir costes y mejorar la calidad de los servicios o de los productos intermedios que se necesitan, liberando los recursos necesarios para desarrollar lo que constituye la verdadera actividad de la empresa.
Richard Blanford, consejero delegado de Fordway, explica cuáles son las ventajas del outsourcing:
- Permite trasladar los costes del capital expenditure al operating expenditure, lo que permite a las organizaciones aumentar su presupuesto y facilita la planificación financiera a largo plazo;
- Permite al equipo centrarse en proyectos estratégicos, reduciendo el tiempo improductivo;
- Proporciona acceso a competencias profesionales adicionales. De hecho, en las empresas suele faltar personal con las competencias necesarias para dar soporte al amplio espectro de sistemas informáticos modernos y a la imparable evolución tecnológica. Esta mayor complejidad del panorama general exige una formación continua, y las competencias especializadas son muy costosas, por lo que pocas empresas pueden asumir su coste;
- Permite a la empresa beneficiarse de la optimización de infraestructuras y tecnologías implantando los procesos ITIL, trabajando con estándares como ITIL / ISO2000 para la prestación de servicios de TI, ISO27000 para la seguridad de la información y las mejores prácticas BCI para la continuidad del negocio. El mantenimiento y las actualizaciones se simplifican, y se da soporte al disaster recovery y a la business continuity.
Del mismo modo, el cloud computing permite trasladar los costes del capital expenditure al operating expenditure, además de ofrecer capacidad ilimitada, una flexibilidad prácticamente total y una mayor eficiencia.
Sin embargo, hay dos diferencias fundamentales entre los servicios cloud gestionados y lo que podríamos llamar vanilla cloud. Con el vanilla cloud service, un tercero proporciona capacidad en el centro de datos y herramientas para prestar asistencia.
El vanilla cloud no incluye aplicaciones de seguridad específicas ni nada pensado para las necesidades particulares de las empresas. Muchos servicios cloud no pueden gestionar todos los aspectos de las infraestructuras y de las aplicaciones.



